El verbo de Fernando Higueras
Fernando Higueras llega tarde al estudio donde se va a grabar el programa, acompañado por un joven familiar. Personaje histriónico. Barba y pelo blancos. Cara de viejo marino malhumorado. Llega rezongón, rumiando la palabra «camellos». Al instante, su ánimo recupera el entusiasmo para advertir a los entrevistadores: «Mi conversación va saltando de una rama a otra. ¡Vaya pájaro estoy hecho!». Los cuatro se sientan alrededor de la mesa. El joven, a su lado, para darle con el pie cuando se pierda en su monólogo desestructurado, o cuando sus críticas se dirijan a algún intocable, al igual que el joven que camina al lado del viejo ciego por los polvorientos caminos de tierra, cuidando que no se pierda por los bosques colindantes…
Reafirmando su comentario, corta sus frases bruscamente para hablar de otro tema aparentemente inconexo, lo que despista a los escuchantes que no le conocen. Justifica estas digresiones con un supuesto principio de Alzheimer, al que llama «Alféizar».
Leer el resto de esta página »
Tags: arquitectura, entrevista con Fernando Higueras, Fernando Higueras, opinion
Te puede Interesar:






