Museo Guggenheim en Saadiyat. Frank Gehry
Abu Dhabi, la capital de los Emiratos Arabes Unidos, se ha enfrascado en la construcción de un super complejo residencial-cultural-comercial en la isla de Saadiyat – a 500 metros de la costa de Abu Dhabi-. Este complejo se divide en varios distritos, uno de los más destacados es el distrito cultural donde en la actualidad se están construyendo una filial del Museo Guggenheim y la primera filial del Museo del Louvre de Paris.

De izquierda a derecha (siguiendo la linea de la costa): Museo Guggenheim, Museo Louvre, Centro de las Artes Escenicas y Museo del Mar.
El Museo Guggenheim Abu Dhabi, será comercializado con el nombre GAD, será diseñado por el ya conocido Frank Gehry, en un intento por reproducir el éxito de Bilbao, tras varios fallos como el ocurrido en Las Vegas. El edificio será de 30.000 metros cuadrados, lo que hará de esta nueva filial, la más grande de los Guggenheim y también la única en la región. Se espera que el proyecto esté terminado en el 2012.
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Tags: Abu Dhabi, Frank Gehry, GAD, Museo Guggenheim, Saadiyat
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¿Cómo me han dejado hacer esto?
El Museo Guggenheim-Bilbao, la emblemática obra del arquitecto canadiense Frank O. Gehry, cumple este mes una década desde su inauguración. Un edificio que, por su audaz singularidad, se ha convertido no sólo en el símbolo de una ciudad sino que ha estimulado en pocos años una renovación radical en las calles de su entorno, además de ser un factor de cambio económico y un reclamo turístico. El efecto Bilbao se estudia ahora en universidades y se analiza en libros y artículos.
“Sin la visión de Utzon, difícilmente podría existir el Guggenheim en Bilbao”, dice Frank O. Gehry

En marzo de 1999, año y medio después de la apertura del Museo Guggenheim Bilbao, el diario The Washington Post lanzaba la siguiente pregunta: ¿puede por sí solo, un edificio contemporáneo levantado en un antiguo astillero, diseñado por un afable arquitecto californiano (de origen judeo-canadiense), insuflar nueva vida cultural y económica a una ciudad en decadencia, situada en la cornisa industrial del norte de España? Seis años más tarde, la Escuela de Diseño de Harvard la reformulaba diciendo: ¿puede repetirse el éxito del Museo Guggeheim Bilbao? No hay duda, Bilbao está ya en el mapa, también en la prensa y en las universidades.
El magnetismo de Bilbao es analizado en la mayoría de las escuelas de diseño urbano como el efecto Bilbao a partir del cual el valor de la arquitectura como imagen de marca está adoptando una posición clave en la nueva economía globalizada. El fenómeno se asocia también a otra palabra de nueva creación starchitect, (arquitecto+estrella), que es un término peyorativo utilizado para nombrar a los ídolos de la arquitectura que se dedican a sembrar iconos mediáticos por todo el mundo. Sin embargo, para Bilbao el efecto no ha podido ser más positivo. El primer año, después de la apertura, el museo recibió 100.000 visitantes al mes y ahora el flujo se ha estabilizado en la cifra de un millón de entradas anuales.
Hace sólo unas semanas, en un artículo publicado en The New York Times, se decía que diez años después Bilbao se ha convertido en una atracción para el turismo. El peregrinaje a Bilbao es obligado y los efectos penitenciales del viaje reconfortan y purifican a todo aquel que sea iluminado por los reflejos metálicos del titanio. Leer el resto de esta página »
El corresponsal de viajes de este periódico neoyorquino, Denny Lee, ha visitado Bilbao recientemente y se sorprende del profundo cambio sufrido por una ciudad que, hace ocho años, recordaba por el horrible olor a podrido de su ría. La imagen que le quedó grabada fue la de un museo de primera clase nadando en un entorno infeccioso y tercermundista. Ahora, la ciudad está irreconocible, con muchas de sus calles peatonalizadas, con su Casco Viejo renovado, con la colección de obras de los arquiestrellas repartidas a lo largo de una ría que, según Lee, no tiene el color azul del Danubio, pero en la que se practica el remo y sobre la que se deslizan parejas de cormoranes. El factor ¡guau! Desde finales de los noventa, años en los que se terminó el Museo Guggenheim Bilbao, se han venido utilizando las palabras wow factor, (factor ¡guau!), como concepto para referirse a esos edificios espectaculares que actúan como factores destacados en determinados procesos de regeneración urbana. De acuerdo con este nuevo parámetro se están realizando estudios sobre qué es lo que piensan de un edificio las personas que pasan delante de él y si se ha tenido en cuenta el factor ¡guau! a la hora de diseñarlo, además del programa y del coste.
Tags: arquitectura, Bilbao, Frank Gehry, Museo Guggenheim
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El Guggenheim cumple 10 años

Cumple el Guggenheim de Bilbao diez años y sigue siendo una referencia local e internacional, entre elogios y críticas. Unos lo han denominado -incluso el propio arquitecto- «efecto Bilbao», otros, «efecto Guggenheim» y, por último, algunos, «efecto Gehry». Y ciertamente estamos obligados a reconocer que el edificio, su arquitectura y sus significados, parece haber cambiado el mundo, definitivamente convertido en espectáculo, en teatro, en una gran simulación, en la que estamos ya habituados, que no condenados, a vivir y a habitar.
Hubo un tiempo, que aún dura, en el que esas consideraciones tenían o pretendían tener un contenido crítico en relación a la obra de Frank Gehry. Veníamos de las reflexiones, con consecuencias en la arquitectura y la ciudad contemporáneas, de Guy Debord y su crítica marxista a la sociedad del espectáculo, de las de Jean Baudrillard a Paul Virilio o Jean-François Lyotard. Todas juntas parecían ofrecer garantías para desenmascarar las aporías de la simulación y del espectáculo de las arquitecturas y metrópolis contemporáneas entendidas como teatro ideológico cuyo fin último, como en el barroco, era la persuasión, la seducción.
Nuevas perspectivas. Hubo quien entendió que desde los años setenta aparecían síntomas enjoyados de arquitecturas inanes e indiscretas, insignificantes, disfrazadas de ropajes de feria, simples mercancías envueltas en papeles de colores que servían sólo para ocultar la realidad. Sin embargo, las cosas han cambiado mucho y es posible que la arquitectura y la ciudad convertidas en espectáculo no haya que entenderlas en términos desusados, sino que ofrezcan la posibilidad de ser entendidas desde nuevas perspectivas y posibilidades, asumiendo como punto de partida que son una realidad que nos compromete, aunque sea a base de recursos retóricos y científicos, virtuales o técnicos. Y es que, para muchos, ahora toca aprender a vivir y a habitar en este nuevo teatro en el que la estética y las intenciones artísticas son un valor íntimo y añadido al negocio, al mercado, a la política, confundidos espectadores y espectáculos: habitar en lo real o en la apariencia, en la historia o en lo falso es igualmente pertinente en nuestros días, desde las grandes superficies comerciales a Las Vegas, de las construcciones de alta tecnología a Disney World, del Museo Guggenheim a todos los que después han venido, pendientes del «efecto Bilbao».
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Tags: arquitectura, Bilbao, efecto guggenheim, Frank Gehry, Museo Guggenheim
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