Caixa Forum Madrid: Un edificio imán

Herzog & de Meuron plantean metafóricamente el edificio de CaixaFórum en Madrid como un imán. Como hicieran con la central eléctrica de Southbank en Londres, su tarea ha consistido en diseñar el proceso de metamorfosis de un edificio industrial en un centro público no sólo para que se constituya como un enclave crucial dentro de la dinámica cultural de la ciudad, sino para que actúe como catalizador de una reforma urbanística para la zona. El edificio de la Central Eléctrica del Mediodía, una estructura cuya construcción finalizó en 1901, sobrevivía en el casco urbano de la capital en estado de ruina. «Un edificio prominente que se deterioraba a causa de hallarse localizado en un enclave equivocado», observaron los arquitectos, cuya intervención ha consistido en generar un ejercicio que desvela la estructura de la antigua usina e inserta fluidamente CaixaFórum dentro del eje de museos Prado-Recoletos.
La rehabilitación de estructuras industriales constituye una estrategia crucial de la Fundación «la Caixa»: la sede de CaixaFórum en Barcelona se encuentra también en una rehabilitada estructura industrial de gran valor arquitectónico original, obra del modernista Josep Puig i Cadafalch. Resultaba en cierto modo inevitable y predecible que Herzog de Meuron fueran considerados los arquitectos idóneos para hacerse cargo de la transformación en Madrid del edificio diseñado en 1899 por el arquitecto Jesús Carrasco-Muñoz Encina y el ingeniero José María Hernández.
Comparaciones inevitables. Es obviamente inevitable comparar este proyecto con el de la transformación de la espectacular estructura industrial de Gilbert Scott -construida en 1960- en la sede de la Tate Modern que Herzog de Meuron desarrollaron a finales de los noventa y que supuso la creación de un concepto de arquitectura icónica innovador y elogiable al tratarse de una obra basada en el análisis y no una creación ex nihilo con marca de autor, que lograba no sólo adecuar eficientemente la estructura para cumplir su nueva función, sino que potenciaba al máximo las cualidades que hacían de ésta una excepcional obra arquitectónica. Entre las resoluciones de ambos proyectos surgen las analogías, pero también las diferencias fundamentales.
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Tags: CaixaFórum, Herzog & de Meuron, Madrid
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Caixa Forum Madrid: La percepción sensual
El edificio de CaixaForum en el paseo del Prado de Madrid, obra de los suizos Herzog y De Meuron, flota sobre el nivel de la calle. “Cada uno de nuestros proyectos es una provocación”. La plaza cubierta es un espacio que se comprime y se descomprime, rodeado por la línea que delimita la fachada volante.

La imagen de una antigua central eléctrica levitando sobre el vacío no es más que el punto de partida del edificio que Herzog y De Meuron presentan la semana que viene en Madrid. Una vez más han creado una nueva arquitectura que apela a la imaginación de las personas, un “LSD arquitectónico”, como ellos mismos han definido sus obras. La futura sede de CaixaForum en Madrid viene a situarse entre las grandes instituciones culturales de la capital, en frente del Museo del Prado y del Jardín Botánico, a caballo entre el Museo Thyssen y el Reina Sofía, para redondear una de las propuestas más completas y variadas del panorama artístico internacional.
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Tags: arquitectura, edificio de CaixaForum, Herzog y De Meuron, Madrid
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Arquitectos en la oficina de turismo

Álvaro Siza y el estudio Make, dos modelos de intervención en Madrid y Londres.
Tienen género las ciudades? Si fuera así, y atendiendo a dos singulares oficinas turísticas recientemente proyectadas en Madrid y Londres, la primera ha elegido la sutilidad de los detalles, y la segunda, el impacto inmediato. ¿Por qué? Al entrar en el nuevo centro turístico diseñado por el arquitecto portugués Álvaro Siza en el antiguo paso subterráneo de la plaza de Colón, se tiene la sensación de que Madrid esconde emociones nuevas que no revela si no percibe en el visitante una sensibilidad e interés genuinos por los detalles.
Las pistas madrileñas se buscan ahora en el viejo subterráneo de Colón. Las londinenses, enfrente de la catedral de San Pablo. Siza, en colaboración con los españoles Juan Miguel Hernández de León y Carlos Riaño, ha transformado el oscuro pasadizo que atravesaba la Castellana, donde antes dormían indigentes refugiados en pequeños habitáculos de cartón para protegerse del frío, en un espacio cálido y luminoso gracias al uso extensivo de la madera, el ladrillo y, sobre todo, un delicado implúvium por el que se filtra la luz natural, y que ilumina una lámina de agua y un patio. La madera, además, contrarresta la aparente frialdad de un espacio tan alargado, de unos mil metros cuadrados de superficie, donde el visitante encontrará zonas de exposición y de proyección de imágenes de Madrid, una librería y puestos de Internet con potentes ordenadores iMac, entre otras cosas.
Se trata del primer trabajo en la capital española del gran arquitecto portugués, premio Pritzker de arquitectura. Un preámbulo de lo que será su ambiciosa y polémica reforma urbana en el eje Prado-Recoletos. Frente a esta propuesta delicada propia del trabajo de Siza, la oficina turística que propone en Londres, frente a la catedral de San Pablo, el estudio de arquitectura Make es una puerta abierta a emociones fuertes, golpes de efecto y cierto exhibicionismo. ¿Acaso no es eso lo que uno nunca se cansa de descubrir en esta ciudad? El de Make es un volumen de sólo 140 metros cuadrados que contrasta al primer vistazo con la pesadez de la piedra de la catedral.
Alas con picos
El encargo del Ayuntamiento de la ciudad pretendía sustituir un quiosco circular de la década de los cincuenta. Esta nueva propuesta presenta dos alas con picos que se alzan unos cinco metros de altura. Su estructura de acero ligero está recubierta con contrachapado de madera revestido a su vez con una delgada capa de acero inoxidable que, a priori, la hace parecer algo agresiva, pero con la que los arquitectos tratan de aportar ligereza y personalidad. Los grandes ventanales de suelo a techo invitan a explorar el interior, a entrar sin rubor, y dejan pasar abundante luz natural. En el interior, varias pantallas de plasma transportan al visitante por un paseo virtual por la ciudad.
Dos formas de entender la arquitectura, de ver la ciudad y de mostrársela al viajero que llega.
- Centro turístico Colón. Antiguo pasaje subterráneo entre las calles de Génova y Goya. Plaza de Colón. Madrid. Abierto de 9.30 a 20.30 todos los días. Línea 4 de metro.
- London Tourism Centre. St. Paul’s Churchyard, EC4. Londres. Teléfono 44 (0)20 7323 14 56. Metro St. Paul’s.
Fuente:
El País. 05/01/2008
Por: Rafael Fernández Bermejo
Tags: Alvaro Siza, arquitectura, estudio Make, Londres, Madrid
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Apostar por lo simple

Acabamos de asistir al acto fundacional de tres ciudades en un solo día, tres espacios urbanos sin consolidar, en su estado más primigenio. Tres salas oscuras que envuelven en la noche la arquitectura latente. Así se presentan cien pequeñas maquetas, de cien estudios de lo más variopinto, sobre un planeamiento reticulado de cartón con ligeros accidentes. Sobre estos prototipos se nos aparecen los hechos urbanos como obras de arte, tal y como los explicó Aldo Rossi. Cada hecho urbano, una maqueta; cada maqueta, una obra de arte; cada obra de arte, el sustrato de una arquitectura; y, finalmente, cada arquitectura, el germen de la ciudad futura. La ciudad de las ideas.
Lo que estuvo allí. Una muestra de lo substancial, de lo que queda de las ciudades cuando vuelves al principio, mucho antes del primer hecho construido, de aquél que parece que siempre estuvo allí. Antes incluso de la elección de cualquier lugar. Se trata de regresar al momento en el que todas las ideas podrán ser arquitectura. Al momento en que el hombre quiso ser arquitecto.
En esta exhibición de ilusiones, los estudios se desnudan en su propia casa, en la Fundación del Colegio de Arquitectos de Madrid. Un espacio a oscuras en el que el pudor desaparece. Cada oficina presenta una maqueta de trabajo. Este es un sistema que utiliza el arquitecto para hablar consigo mismo, otra manera de mirarse al espejo y mantener una conversación con su alter ego para tratar de llegar a alguna conclusión convincente. El cruce de conversaciones silenciosas se convierte en una jaula de grillos, en ruido urbano, en vida, en una suerte de Burning Man.
En medio de la nada. El Hombre Ardiendo es un festival de arte que se celebra, cada año, en el desierto de California. En una semana, una ciudad de trescientos mil habitantes aparece, se organiza y desaparece en medio de la nada. Sus habitantes, artistas desinhibidos, con sus propias reglas, sin complejos, deambulan produciendo un concierto barroco de infinitas posibilidades. Trapecistas haciendo un número de acrobacia colgados de dos grúas gigantes de construcción, disfrazadas de flor, cientos de personas vestidas de conejo se manifiestan exigiendo bunny power, mientras una enorme serpiente mecánica de metal se mueve en el centro del campamento y escupe fuego. Un lugar donde todo es posible, al menos durante una semana. Así se presenta esta primera iniciativa de la proto-arquitectura.
Para Paloma Sobrini, reciente decana del Colegio de Arquitectos de Madrid, la muestra aparece «en un tiempo en el que el dibujo asistido por ordenador nos puede encauzar en un mundo de ilustración arquitectónica y posibles engaños»: «Nos ha parecido importante apostar por la maqueta de idea inicial como generador de espacio noble y sin trampas. Hay territorios que no debíamos nunca abandonar», señala.
Los encargados de esta iniciativa pertenecen a la comisión de cultura del COAM, compuesta por Rubén Picado, María José de Blas, Luis Úrculo, Néstor Montenegro, Carmen Reques, y María Cortina, todo ellos con la colaboración de Carmen García Jalón, Gerente de la Fundación, y de Beatriz Matos, vocal de Cultura.
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Tags: Colegio de Arquitectos de Madrid, exposición, Madrid, maquetas
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En las alturas de Madrid
Algo se cuece en lo algo de las cuatro torres. A 250 metros de altura, los rascacielos esconden su particular tesoro. Es la ventaja de vivir en la cumbre: puedes vigilar a todos, pero nadie te puede ver.
Hace algo más de un año un alto empleado de Inmobiliaria Espacio solicitó una reunión con Juan Miguel Villar Mir: “Presidente –le preguntó- ¿hacia donde quiere que mire su despacho, a la Castellana o a la sierra?”. El empresario no lo dudó “quiero ver las montañas”. Acto seguido, el empleado volvió a preguntarle, “Nos han dicho que tenemos la posibilidad de construir algo singular en lo alto del rascacielos, “¿quiere algo en particular?”. Después de varios días de meditarlo, Villar Mir llegó con la solución: una pista de padel y una piscina climatizada.
Los que las han visto dicen que serán la envidia de los grandes “tiburones” de la capital. Una obra de ingeniería que no se verá afectada por las enormes corrientes de aire que surcan la azotea. La piscina será cubierta y la pista de pádel también estará parcialmente resguardada. Otras informaciones aseguran que el presidente del grupo constructor se ha construido un auténtico apartamento de lujo en la última planta del rascacielos, que tiene previsto abrir sus puertas.
La torre de la Mutua Madrileña (abrirá a mediados de 2008) también ha apostado por la singularidad. El proyecto original de la compañía de Ramirez Pomatta recogía la construcción de un invernadero y un faro en lo algo del edificio. El bosque, inspirado en el jardín tropical de la Estación de Atocha, está concebido como zona de esparcimiento para los empleados que van a trabajar en el edificio. El faro, por su parte, pretendía buscar “efecto visual” y que la torre pudiera ser divisada y localizada desde cualquier parte de la Comunidad de Madrid.
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Tags: arquitectura, Madrid, Norman Foster, Torre Espacio, Torre Mutua, torre Repsol, Torre Sacyr
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Nuevo Centro Internacional de Convenciones de Madrid

Emilio Muñón, Luis Moreno Mansilla y Matilde Peralta del Amo han resultado vencedores del concurso de ideas convoncado por el Ayuntamiento de Madrid para el diseño del nuevo Centro Internacional de Convenciones, cuyo emplazamiento está previsto en la antigua ciudad deportiva del Real Madrid, entre las cuatro torres allí en construcción.
La fase final del concurso se disputó entre los estudios de Jesús Ulargui y Eduardo Pesquera, Juan Carlos Sancho y Sol Madridejos, Federico Soriano y Sener ingeniería, los daneses arquitema, y el portugués Nuno de Castro Montenegro.
Bajo el lema: “Madrid, donde no se pone el sol”, el proyecto propone la construcción del edificio entre dos grandes superficies circulares orientadas al naciente y al poniente. Frente al carácter horizontal dominante en el resto de las propuestas, el proyecto supone una atrevida apuesta por un modelo vertical de 120 metros de altura, en el que los usos, que incluyen un gran vestíbulo, espacios diáfanos multiusos y varios auditorios, quedan apilados unos sobre otros.
Fuente:
Revista Arquitectura Viva, 110.
Tags: arquitectura, Centro Internacional de Convenciones, concurso, Emilio Muñón, Luis Moreno Mansilla, Madrid, Matilde Peralta del Amo, proyecto
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Los Artesanos de la Reforma del Prado
Detrás de una gran obra como la ampliación del Museo del Prado se escoden los artistas anónimos que respiran polvo, sufren martillazos, manipulan bronce hirviendo… y consiguen que el diseño del arquitecto se convierta en realidad. Los cinco maestros que han hecho posible la ampliación de la pinacoteca explican las técnicas antiguas empleadas en cada estancia. Salvo los 9.000 ejemplares de boj del parterre, que necesitarían un clima menos cálido, el estuco planchado en caliente, el bronce fundido para las puertas y la piedra de Colmenar garantizan su permanencia durante siglos. Algunos de los expertos tuvieron que “inventar” en sus talleres los mecanismos necesarios para trasladar las monumentales piezas, porque no existían aún en el mercado. Otros consiguieron que el vidrio quedara suspendido en el aire y se convirtiera en una linterna que traslada la luz desde el techo hasta las plantas inferiores. Todos ellos consideran que sus trabajos les sobrevivirán y esto es loq eu más importa “Y no tanto si la gente no nos conoce,” aseguran.
Oriol García. Estuco Rojo de Pompeya.
Los primero que sorprende al entrar en el nuevo edificios es el rojo sangre que se extiende desde la pared curva del auditorio hasta otras estancias. En realidad imita el rojo pompeyano que sobrevivió a las cenizas del Vesubio.
Oriol García es el maestro estuquista capaz de conseguir los colores, brillos y texturas que Moneo encontró en un cuadro de Goya, ha pesar de sufrir ceguera desde hace poco mas de un año. “Se ha dicho que perdí la vista por culpa de la cal con la que trabajamos, pero no es cierto. Sufro de una rinopatía hereditaria que también dejó ciego a mi abuelo, estuquista como yo, que soy la quinta generación de mi familia”, explica. “El estuco planchado en caliente del Prado debía ser fino y suave… Lo noto con las manos y así doy instrucciones”. García y su taller han empleado técnicas antiguas mezclando arena de mármol, cal anegada y pigmentos. “porque así durará eternamente”.
Víctor Martín. Bronce Inexistente.
“No habrá otra obra en el mundo que tenga puertas como éstas” Los enormes accesos de bronce que separan estancias sin un solo tornillo a la vista son únicos en el mercado. Lo sabe su creador, Víctor Martín, que tuvo que encargar a Alemania piezas de seis metros que no se fabricaban en ningún otro sitio, con un 94% de cobre y un 6% de estaño. “Muchas de las planchas que se verán ahora en el Prado fueron repetidas hasta cinco veces porque no conseguíamos el tono elegido por Moneo. Otras veces, el sudor de la mano ennegrecía el trabajo y había que empezar de nuevo todo el proceso”, cuenta con orgullo.
De su taller nació también la linterna, un tubo traslúcido por el que e filtra la luz desde el cielo. “había que conducir los rayos del sol desde el claustro en la planta superior hasta las salas de exposiciones que quedan abajo. Además Moneo quería que los vidrio flotaran en el aire. Y fue difícil pero se consiguió”.
Juan Carranlón. Piedras Eternas.
Sólo existe una cantera en Colmenar de Oreja (Madrid), donde la piedra caliza reúne las condiciones, formas y calidades que merecía el suelo del claustro de los Jerónimos. Por eso su extracción y montaje llevó cerca de cuatro años.
Juan Carranlón se encargo de seleccionar cada uno de los bloques que pisará el público sin imaginar que son tan especiales. “Ha sido un proceso muy lento porque es una cantera con poca producción, no a gran escala. Y además las piezas que salían no tenían las medidas o las formas curvilíneas que necesitábamos. No hemos empleado ningún bloque rectangular y no hay dos iguales”, afirma Carranlón.
La piedra caliza de Colmenar asegura que seguirá en pie durante siglos. “Es una pena que no se hagan obras de este tipo más a menudo, porque al final son las que perdurarán. Pasará el tiempo y ellas seguirán”.
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Tags: arquitectura, Madrid, Museo del Prado
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El Prado amplía su Horizonte
Iniciada en Marzo de 1995 con un fallido concurso internacional, que se declaró desierto, la imprescindible ampliación del Museo del Prado no pudo empezar peor. Tampoco mejoró la ansiedad colectiva generada al respecto la resolución del segundo concurso, esta vez restringido, a finales de 1998, no porque el arquitecto ganador, Rafael Moneo, suscitase dudas, sino porque el excesivo e innecesario intervencionismo político y deficiente explicación pública del proyecto alentaron la inquietud general, que fue inmediatamente aprovechada por incompetentes y desaprensivos para generar una absurda polémica mediática, que amenazó seriamente con frustrar su realización. Es importante recordarlo ahora, pero no para repara las injusticia que se cebó sobre un gran arquitecto español, de indiscutible crédito internacional, ni tampoco, aunque más, por lo que, otra vez reveló el frívolo tratamiento de la quizás más prestigiosa institución cultural de nuestro país, sino por el afortunado final feliz de esta melodramática comedia de enredo.
Muy sumariamente resumidos, he aquí los argumentos, desde mi punto de vista, más decisivos para celebrar la ya concluida fase de la ampliación del Museo del Prado: en primera lugar, el funcional de, por fin, resolver las angosturas del histórico edificio, asediado pro mil problemas para cumplir con las exigencias de su modernización técnica y su adecuado servicio público; en segundo, el histórico-artístico, que comprendían tanto el respeto al edifico de Villanueva, como su delicada inserción en una zona urbanística de Madrid muy sensible; y tercero, el estético, ya que el proyecto, a pesar de las nada triviales cortapisas mencionadas, no debía, en principio, desmerecer en comparación con las espectaculares ampliaciones de otros museos internacionales de parecido rango.
Como ahora se ve, la designación de Moneo para llevar a cano esta muy difícil empresa ha sido un acierto, al margen de lo que éste a priori tuviera todos los títulos y reconocimientos. No en balde Moneo fue autor de la nuevo Estación de Atocha y el Museo Thyssen-Bornemisza, y, por tanto, estaba particularmente cualificado para entender este complejo y decisivo tramo de la ciudad. Pero además había demostrado, durante su ya larga trayectoria una capacidad para sustraerse a la retórica y funcionar con esmero en los márgenes de actuación más estrechos. En realidad, ha logrado una obra perfectamente integrada con la de Villanueva, acertando al prolongarla por su espada, no sólo porque de esta manera continua y la realza, sino porque ha salvado con limpieza el engorroso problema de conjugar los Jerónimos y su famoso claustro al conjunto, que ahora, en efecto, lo es, y no, como antes, de una simple manera fáctica. Más: ¿Cómo no reparar y apreciar la brillante sintonía inesperada entre la ampliación del Moneo y, salvando la travesía el paseo del Prado, el edificio frontero que, en 1949, diseñaron Francisco Cabrero y Rafael Aburto como Casa Sindical, hoy Ministerio de Sanidad? Y aún: ¿Cómo no quedarse verdaderamente complacido por el refinadísimo y muy meditado cuidado de los detalles, materiales, texturas, luces, colores, perspectivas, ornatos (¡que maravilla la puerta de Cristina Iglesias!), ajardinamiento (¡qué adecuada e importante, si tiene en cuenta la vecindad con el Jardín Botánico, la rasante plantada de macizos de boj!) y recorrido exterior, con el de ese conquistado paseo ambulatorio desde la Puerta de Goya, que así ha dejado de ser el embudo que había que retrepar hacia las calles de Felipe IV o Ruiz Alarcón?

Por lo demás, es evidente que la ampliación de Moneo se ha apartado de la moda de los edificios como espectáculo, que se han cebado especialmente en el diseño, rediseño o ampliación de museos, pero ¿no será precisamente por eso, desde luego, la solución más original, admirada y, desde mi punto de vista, admirable? ¿No estaremos, pr una vez, verdaderamente a la vanguardia, y no, como casi siempre, siguiendo tarde y mal lo que hacen los demás, se ajuste o no a la que de verdad nos conviene? Sin duda, cada cual podrá opinar lo que quiera, pero me atrevo a pronosticar que el modelo de la ampliación del Prado inicia una nueva senda en la remodelación de museos históricos, muy concordante con la etapa dorada que hoy vive, se mira por donde se mire, la institución. A tan sólo doce años de la conmemoración de su bicentenario, ¡a fe que el Museo del Prado se merecía este rumbo venturoso!
Fuente:
El País. 28/04/2007
Por: Francisco Calvo Serralles.
Tags: arquitectura, Madrid, Museo del Prado, Rafael Moneo
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El skyline español quiere tocar las nubes

El modesto skyline español mira, ahora, más arriba. El martes se colocó la primera piedra del que será el primer rascacielos de Sevilla y el séptimo en altura del ranking nacional: la torre Cajasol. Sin embargo, son otros dos los que se disputarán este año el primer puesto de la lista.
Unos 100 metros (el equivalente aproximado a 29 plantas) marcan la diferencia: a partir de esta altura, un edificio puede ser considerado un “rascacielos”. Al menos, aquí en España, donde la torre más alta -la Sacyr Vallehermoso de Madrid- supera a duras penas los 235 metros, muy por detrás del Taipei 101 de Taiwan, de 508 metros.
En la actualidad, solo unas pocas decenas de edificios poseen en España más de 30 plantas. Sin embargo, esta lista promete dilatarse rápidamente con nuevas incorporaciones. Entre ellas, la sevillana torre de Cajasol que el martes se puso en marcha. Su estructura casi duplicará en altura a la de la Giralda.
Mira los grandes rascacielos de la Península… y los que vienen pisando fuerte:

1. Torre Sacyr Vallehermoso. Con una altura de 236 metros y 52 plantas, es en la actualidad la torre más alta de España. Se encuentra en la antigua Ciudad Deportiva de Madrid y ha sido diseñada por el estudio Rubio & Álvarez Sola.
2. Torre Espacio. En marzo se coronó como el edificio más alto de España. Cuatro meses después, era desbancada. Ubicada también en Madrid, cuenta con 57 plantas y 223 metros.
3. Gran Hotel Bali. Inaugurado en 2002 en Benidorm, es todavía el hotel más alto de Europa. Tiene un total de 186 metros, 52 plantas y más de 40.000 metros cuadrados.
4. Torre Picasso. Este cohete blanco de 157 metros está situado en la zona de Azca de Madrid y fue inaugurado en 1988. Desde entonces ha sido el edificio más alto de la capital… hasta que llegó Torre Espacio.
5. Hotel Arts. Construido en vídrio y hierro, y diseñado por el arquitecto Bruce Grahan a principios de los noventa, su apertura coincidió con la celebración de los Juegos Olímpicos de 1992. Supera los 154 metros de altura y consta de 43 plantas.
Los que vienen:

Torre Repsol. Antes de que termine el año, será la torre más alta de España. Sus medidas: 250 metros de altura, 45 plantas y 11.000 toneladas de acero. Pertenece al complejo Cuatro Torres Business Area de Madrid.
Torre de Cristal. Situada justo enfrente de la anterior, compite con esta en altura (miden prácticamente lo mismo) y en plantas (también 52). Su inauguración está prevista para esta año.
Las trillizas de Calatrava. Estas tres bellezas fueron presentadas en sociedad en 2004 -solo en proyecto-. Se llaman Valencia (308 metros), Castellón (266) y Alicante (220) y quieren apoderarse del techo de España.
In Tempo. Una vez concluida -su finalización está prevista para 2010- se convertirá en el quinto rascacielos de la Pensínula. Se encuentra en Benidorm (Alicante) y contará con 200 metros de altura y 75 plantas, aunque en principio se proyectaron 52.
Torre Cajasol. Se trata de la primera gran torre de Sevilla. Diseñada por el arquitecto Cesar Pelli, su forma circular no está exenta de polémica. Está previsto que supere los 178 metros de altura y que tenga 43 plantas.
Torre Iberdrola. En 2011, fecha para que la que está fijada su finalización, se convertirá en el nuevo símbolo del Bilbao Financiero. Tendrá 165 metros repartidos en 40 plantas.
Fuente:
20minutos.es 18/07/2007
Por CLARA HERNÁNDEZ
Tags: arquitectura, edificios nuevos, Gran Hotel Bali, Hotel Arts, In Tempo, Las trillizas de Calatrava, Madrid, Torre Cajasol, Torre de Cristal, Torre Espacio, Torre Iberdrola, Torre Picasso, Torre Repsol, Torre Sacyr Vallehermoso, urbanismo
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Le Corbusier, expuesto en Madrid
El Museo Reina Sofía muestra la colección de obras de Le Corbusier reunida desde finales de los años 50 por la galerista Heidi Weber.
La exposición de Madrid incluye una amplia selección de las obras plásticas de Le Corbusier; recorre el mobiliario diseñado por Le Corbusier, así como el edificio de la Maison de l’Homme de Zurich, el actual “Centre Le Corbusier – Heidi Weber Museum”. Esta construcción ofrece una síntesis de las concepciones arquitectónicas de Le Corbusier como la construcción modular, el empleo de materiales prefabricados o la atribución a un mismo espacio de usos alternativos.

LE CORBUSIER
Durante los meses de Junio, Julio y Agosto
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
Horarios:
Lunes a sábado de 10,00 a 21,00 h.
Domingo de 10,00 a 14,30 h. Martes cerrado
Tags: arquitectura, arte, exposición, Le Corbusier, Madrid
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