Premios FAD 2007: Termómetro de la Arquitectura Ibérica
El próximo jueves se fallan los premios FAD, los más importantes de la disciplina en España y Portugal, unos galardones que tradicionalmente han optado por destacar trabajos más contenidos que espectaculares. Las obras que compiten anualmente resumen bien el estado de la arquitectura en ambos países. Repasamos algunos de los proyectos realizados a lo largo del último año.

Edificio Indra, Barcelona, B720, Rubio y Álvarez-Sala

Residencia Universitaria de As Laranjeiras, Porta Delgada, Pedro Costa y Célia Gomes
Desde hace ocho años, cuando ampliaron su cobertura a todo el territorio de España y Portugal, los premios FAD se han convertido en la mejor ocasión para tomar el pulso a la arquitectura que se levanta en estos dos países. Así, siendo el galardón nacional más prestigioso que puede obtener un edificio, el FAD es, también, un cierto tipo de premio. El presidente del jurado del año pasado, Manuel de Solà-Morales, lo explicó así: “Se trata de premiar no la arquitectura de éxito sino el éxito de la arquitectura”. Y el éxito de la arquitectura suele coincidir, en quienes deciden el ganador de este premio, con una arquitectura más civil que icónica, más discreta que visible y más callada que mediática. Con ese criterio, el año pasado en el que competían grandes infraestructuras -como la internacionalmente premiada T4 de Barajas de Rogers y Lamela, el popular Mercado de Santa Caterina en Barcelona, de Miralles Tagliabue, o la icónica Torre Agbar de Jean Nouvel-, un arquitecto tan eficaz e ingenioso como discreto, Josep Llinás, se hizo con el premio. La ganadora fue la Biblioteca Jaume Fuster de la plaza de Lesseps en Barcelona, un auténtico zurcido urbano que Llinás había sabido coser con precisión de cirujano y vuelos de alta costura.
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Tags: 2007, arquitectura, España y Portugal, premios FAD
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