Pequeños lujos necesarios
Los arquitectos Jaime Coll y Judith Leclerc han encontrado una interesante solución al conjunto que han construido en un antiguo solar del Eixample barcelonés, al que se suman una escuela de educación primaria, una guardería y 45 viviendas de alquiler para jóvenes. Han proyectado los espacios en torno a un gran pasillo central, en el que los distintos edificios confluyen hacia un luminoso interior. El proyecto ha sido galardonado con el Premio Ciudad de Barcelona 2007.
En la zona alta del Eixample, el ensanche barcelonés que en 1859 ideara Ildefons Cerdá, aún quedaba hace seis años un solar de propiedad municipal, con frente a la calle de Londres y esquina a la de Villarroel, que además ocupaba buena parte del interior de la manzana. Estos bordes de la célebre cuadrícula, alejados del centro antiguo y próximos a la Diagonal, se fueron colmatando en la segunda mitad del siglo XX con un tipo de edificación que respeta la alineación de las fachadas y el fondo edificable máximo de 28 metros, pero no aspira en su moderna disparidad a formar un conjunto homogéneo. Por eso cuando los arquitectos Jaime Coll y Judith Leclerc se enfrentaron en 2001 al concurso que convocó el Ayuntamiento de Barcelona a través de su gestora ProEixample para realizar un edificio de equipamientos en el solar, no se sintieron atados por ningún patrón de homologación estilística, y pusieron su interés en resolver con las armas del proyecto y la construcción un programa complejo que debía dar cabida no sólo a un Centro de Enseñanza Infantil y Primaria (CEIP), sino también a una guardería, un conjunto de 45 viviendas de alquiler para jóvenes y un aparcamiento para 400 vehículos. Leer el resto de esta página »
Su propuesta, ganadora del concurso, se apoyó en un reconocido antecedente de intervención en el Eixample: el edificio Mediterráneo del arquitecto Antonio Bonet Castellana, en la calle del Consell de Cent, 162, que hace una revisión del Plan Cerdà recurriendo a su potencial originario, más amplio de posibilidades que lo legado por la realidad construida. Bonet hizo en 1960 una adaptación de la moderna tipología del bloque de viviendas a la manzana del ensanche, como treinta años antes hiciera Zuazo en la madrileña Casa de las Flores, con la peculiaridad de que el Plan Cerdà cuenta en sus manzanas con amplios chaflanes, muy diferentes de la breve esquina del Plan Castro que afectaba en Madrid al barrio de Argüelles. Este pie forzado obligo al maestro barcelonés Bonet a exfoliar su bloque de obligado fondo de 28 metros en dos más estrechos que se deslizan uno sobre otro dejando en medio un patio longitudinal de escaleras y ascensores, y dando lugar a una esquina en ángulo hacia adentro que produce una ampliación del espacio urbano.
Tags: Eixample barcelonés, Jaime Coll, Judith Leclerc, Premio Ciudad de Barcelona 2007
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