Arquitectura con vistas. La Gran Rueda China.
Si Dubai es la ciudad de las paranoias arquitectónicas, Pekín vendría a ser la del urbanismo pret-a-porter. Arquitectura a medida lista para llevar. Donde sea. Lo que sea. Los Juegos Olímpicos son una excusa para poner cimientos al gusto por los excesos. A poder ser con título Guinness. El horizonte asiático se queda pequeño. Y eso, a escala china, significa que para verlo hay que mirarlo desde arriba.
A 208 metros. Es la altura a la que subirá Pekín a sus turistas a partir de 2009. Allí arriba llegará la Beijing Great Wheel, la gran rueda de Pekín, la que será la noria de observación más grande del mundo (el doble del London Eye, la rueda londinense). 48 cápsulas con capacidad para 40 pasajeros con vistas de 360° al lago Shuidui y al skyline mutante de la capital china. Traducido a números: 99 millones de dólares (67,5 millones de euros). Ya se está instalando en el parque Chaoyang, al noreste del centro de la ciudad, a manos de la Great Wheel Corporation, una compañía que en dos años redondeará el horizonte de otras cinco ciudades: en 2008, prevé inaugurar norias en Qingdao(150m), Dubai(185m) y Singapur(165m), y en 2009, en Berlín(185m) y Orlando(120m).
El primero fue el London Eye (135metros), en el año 2000, un invento, ahora icono, del matrimonio David Marks y Julia Barfield. Con el “ojo” llegaron más de 1000 nuevos trabajos, 30 empresas y un millón y medio de visitantes adicionales por año; un proyecto redondo.
Fuente:
Por Ana Sánchez
Revista Dominical N°274


