Reinterpretación de la estructura tradicional del Eixample
Un edificio de viviendas protegidas recibe premios pese a seguir vacío. El complejo, pendiente de recalificación, se terminó hace un año y ha recibido el Ciutat de Barcelona.
Los pisos de alquiler para jóvenes, de 45 metros cuadrados, conviven con un colegio y una guardería.

Un edificio de viviendas de alquiler para jóvenes, situado en la confluencia de las calles Londres y Villarroel, acumula elogios y galardones de arquitectura, entre ellos el Ciutat de Barcelona, pero lleva vacío más de un año, pendiente de una recalificación y con la puerta tapiada. Jaime Coll y Judith Leclerc ganaron en el 2001 un concurso público de ProEixample Ayuntamiento de Barcelona para edificar en un solar del Eixample un CEIP, una guardería, un párking y una recuperación del interior de manzana, además de una serie de pisos dotacionales de alquiler para jóvenes. Los arquitectos dieron la vuelta a la estructura edificable propuesta en el concurso, que se basaba en el tradicional chaflán homogéneo orientado al norte, para que el sol y la ventilación penetraran en el equipamiento.
Dos Estructuras
El complejo consta de dos estructuras recubiertas de chapa galvanizada a las que separa un corredor interior que divide el ámbito escolar de las viviendas de alquiler y define un nuevo chaflán más amplio para facilitar el encuentro entre padres y niños a las horas de salida y entrada del colegio. La guardería y el colegio funcionan a pleno rendimiento, pero los pisos están aún por ocupar y el vestíbulo de entrada por la calle de Londres está cegado. ProEixample, la promotora, y el Patronat Municipal de l’Habitatge, que lo gestionará, están pendientes, entre otros requisitos, del traspaso de titularidad y de la aprobación de la existencia de pisos en un solar calificado como equipamiento para que estos puedan ser sorteados y entregados.
Mientras el proceso se alarga, el edificio ha recibido el Ciutat de Barcelona 2006 y el premio de la novena Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo de este año en la categoría de Vivienda Colectiva. Asimismo, el proyecto se expone en el DAM (Deutsches Architekturmuseum) de Fráncfort en la muestra New architecture made in Catalonia, dentro del programa cultural de la Feria del Libro. El jurado del Ciutat de Barcelona subrayaba en el acta de concesión “la inteligente e innovadora composición volumétrica” y opinaba que el equipamiento enlaza con la arquitectura moderna de la República y el compromiso social.
Los arquitectos han logrado una relectura de la manzana del Eixample que diseñó Ildefons Cerdà en el siglo XIX. Para ello, señalan, se han inspirado en el edificio Mediterráneo de Antoni Bonet Castellana, construido en Consell de Cent a principios de los años 60 y uno de los primeros intentos de adaptar la trama Cerdà a los nuevos tiempos. Como en el caso del edificio de Bonet, también en esta propuesta se quiere alejar al peatón lo máximo posible de la circulación rodada.
Patio con Jardín
El equipamiento mira casi en su totalidad hacia el interior de manzana, antes una sucesión caótica de almacenes y donde ahora se ha habilitado el patio jardín para el colegio, con un campo de baloncesto y árboles aún en periodo de crecimiento. A causa de las dificultades de mantenimiento, no ha sido posible, como deseaban los arquitectos, que el interior de manzana fuera de uso vecinal tras las horas de colegio. Bajo el gran patio se construyó un párking con capacidad para unos 400 coches.
Desde el patio se observa la racional distribución de los volúmenes escalonados, tanto del colegio como de los pisos, que así reciben luz y aire. En la guardería, donde predomina el color verde manzana, los niños disponen de terrazas soleadas con parterres de plantas aromáticas. Y en el colegio, diversas terrazas permiten alternar zonas de expansión dependiendo del tiempo.
Supresión Controvertida
Una serie de pasarelas industriales colgadas sobre el pasaje conectan con el edificio de viviendas y permiten que usuarios de distintas edades se relacionen. Aunque el encargo consistía en 54 viviendas de 45 metros cuadrados distribuidas en cinco pisos, al final los arquitectos tuvieron que suprimir un piso además de una sala para profesores en la azotea del colegio. Ciertos vecinos protestaron y la iniciativa pública se plegó a la privada en una zona donde son evidentes las remontas oportunistas de los edificios del Eixample.
El complejo se ha construido con materiales austeros y sin lujos, según los requisitos marcados para la vivienda de protección oficial. El coste por metro cuadrado asciende a unos 600 euros.
Fuente:
El Periódico 30/09/2007
Por Rosario Fontova
Foto: Jordi Barreras. Fachada del edificio de pisos protegidos, en primer plano, en la confluencia de Londres y Villarroel.
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