Embajada de Holanda en Berlin, Rem Koolhaas
La embajada de Holanda en Berlin, es un edificio excepcional diseñado por Rem Koolhaas y OMA. Después de la destrucción de la antigua embajada durante la Segunda Guerra Mundial y tras la caída del muro; construir una nueva sede para la misión holandesa significaba un gran paso diplomático. La escogencia del solar junto al río Spree, con la intención de emular el paisaje de canales típico de holanda, y de Rem Koolhaas, uno de los arquitectos que participó como jurado en las comisiones de trabajos para el desarrollo de Postdamer Platz y Leipziger Platz; son la representación del cuidado con el que este trabajo ha sido realizado.

El modesto tamaño del solar y el extensivo programa que el cliente exigía, se convirtieron en un reto para el método experimental con que trabaja Rem Koolhaas y OMA. La creación de espacios por superposición de funciones, el potencial de uso múltiple de áreas específicas y la instalación de tecnología: son las bases del diseño de este edificio, que se encuentran explicadas en el libro de Rem Koolhaas (1978) Delirous New York.
La embajada debía ser un edificio autosuficiente y cerrado a su entorno –por afianzar la seguridad del edificio-. La forma escogida por Koolhaas: un cubo de 27 metros de lado ubicado en la esquina sureste del solar, cumplía perfectamente con esta premisa. Este edificio no tiene una fachada principal, sino que ambas caras contienen una entrada: la de la calle Rolandufer para vehículos motorizados y la de Kloterstrasse para peatones.
Fachada Rolandufer
Pasada la entrada peatonal en el nivel calle, una inmensa puerta corredera separa el espacio de “el Foyer” y del patio central. Esta zona conocida como Prins Clauszaall Hall es un espacio de usos múltiples que se puede separar en varias partes para albergar diferentes eventos. El patio se ubica exactamente en el vacío: entre el cubo y la estructura en forma de L que hace de medianera con el edificio contiguo y de pantalla protectora para la fachada de la calle Straulerstrasse.

Plantas: Nivel 1 (Patio y Foyer), Nivel 3 (Departamentos de Asuntos Culturales), Nivel 5 (Oficinas), Nivel 6 (Skybox), Nivel 8 (Gimnasio) y Planta Techo.
La estructura en forma de “L” se adosa al edificio contiguo y alberga varios apartamentos de uso privado para empleados y emisarios de la embajada.
Fachada Stralauer
Otro curioso elemento de esta composición es el conocido como: “skybox”. Es una pequeña terraza en forma de cubo que simplemente emerge de la fachada del cubo principal. Aquí en este espacio a cielo abierto, se ubica un comedor usado regularmente por el embajador para comidas importantes de negocios.
Skybox
Finalmente el objeto más importante de este conjunto, la rampa de recorrido interno del cubo, que se encuentra completamente separada de la estructura de fachada. Toda la organización interna del cubo (despachos, salones, servicio, etc) se encuentran organizados siguiendo el trayecto de la rampa y en los espacios sobrantes en planta. Descrito por el arquitecto: “la embajada no es realmente un edificio sino la prolongación del espacio público, expresado en lo que yo llamo “el trayecto”-la rampa-.
Maqueta explicativa del “trayecto”

Imagenes del “trayecto” en varios niveles del edificio


