En las alturas de Madrid
Algo se cuece en lo algo de las cuatro torres. A 250 metros de altura, los rascacielos esconden su particular tesoro. Es la ventaja de vivir en la cumbre: puedes vigilar a todos, pero nadie te puede ver.
Hace algo más de un año un alto empleado de Inmobiliaria Espacio solicitó una reunión con Juan Miguel Villar Mir: “Presidente –le preguntó- ¿hacia donde quiere que mire su despacho, a la Castellana o a la sierra?”. El empresario no lo dudó “quiero ver las montañas”. Acto seguido, el empleado volvió a preguntarle, “Nos han dicho que tenemos la posibilidad de construir algo singular en lo alto del rascacielos, “¿quiere algo en particular?”. Después de varios días de meditarlo, Villar Mir llegó con la solución: una pista de padel y una piscina climatizada.
Los que las han visto dicen que serán la envidia de los grandes “tiburones” de la capital. Una obra de ingeniería que no se verá afectada por las enormes corrientes de aire que surcan la azotea. La piscina será cubierta y la pista de pádel también estará parcialmente resguardada. Otras informaciones aseguran que el presidente del grupo constructor se ha construido un auténtico apartamento de lujo en la última planta del rascacielos, que tiene previsto abrir sus puertas.
La torre de la Mutua Madrileña (abrirá a mediados de 2008) también ha apostado por la singularidad. El proyecto original de la compañía de Ramirez Pomatta recogía la construcción de un invernadero y un faro en lo algo del edificio. El bosque, inspirado en el jardín tropical de la Estación de Atocha, está concebido como zona de esparcimiento para los empleados que van a trabajar en el edificio. El faro, por su parte, pretendía buscar “efecto visual” y que la torre pudiera ser divisada y localizada desde cualquier parte de la Comunidad de Madrid.
Retirada del Faro
Sin embargo, fue a comienzos de este año cuando la compañía modificó la idea original y retiró el faro luminoso. La razón de este cambio de planes fueron unas advertencias del Ayuntamiento, Comunidad de Madrid y Ministerio de Fomento que señala que el haz de luz podría poner en peligro la seguridad aérea de los aviones que aterrizan y despegan de Barajas.
Por lo que respecta al invernadero, los trabajos para la instalación de la cúpula comenzaron antes de verano. Esta previsto que estos puedan concluir para enero. El buen ritmo al que avanzan los trabajos (ver las imágenes) aseguran que los plazos para instalar la cúpula que albergará la torre se cumplirán de forma escrupulosa.
La torre Sacyr (se inaugurará en verano 2008) ha decidido aprovechar su altura (236 metros) para construir un micro-parque eólico en su azotea. Dicho equipo contará con tres turbinas de eje vertical y de sus elementos necesarios para su instalación y funcionamiento: postes, fijaciones, transporte y control. Cada turbina tendrá una potencia de 2,5 Kw. La energía que produzcan se acumulará en baterías y , además, será una fuente adicional para suministrar electricidad al edificio.
Los equipos de la instalación, comentan fuentes de la propietaria de la torre, se adaptarán tanto a la eficiencia energética como a la integración arquitectónica del edificio en su conjunto. Se trata de un proyecto que ha obtenido ya el permiso del Ministerio de Industria.
Cuando están instalados los aerogeneradores, Sacyr ha decidido habilitar un taller didáctico en la azotea del edificio con un fin divulgativo del proyecto para dar a conocer las ventajas de las tecnologías que se integrarán. Dicho taller, según ha podido saber ABD, lo gestionará los responsables en la material de la Universidad Alfonso X el Sabio.
El diseño del arquitecto Norman Foster para la torre REPSOL (abrirá a finales del 2008), propiedad de Caja Madrid, le va a impedir habilitar su azotea para alguna originalidad. El edificio estará rodeado de un arco que envolverá los tres módulos que compondrán el edificio. Un portavoz de la compañía fue bastante elocuente: “No tenemos previsto habilitar zona para ninguna actividad deportiva. Solo irán instalaciones “. En definitiva, espacios para todos los gustos.
Fuente:
Título original: El Secreto de las Cuatro Torres.
ABC 816 - Madrid.
Por Miguel Oliver.


