Caixa Forum Madrid: El fórum del arte
Una antigua central eléctrica de Madrid ha sido reconvertida por los arquitectos Herzog & De Meuron en un nuevo enclave cultural que se suma a los prestigiosos reclamos museísticos del paseo del Prado. La sede madrileña de CaixaForum es un edificio que parece flotar sobre el vacío. El resultado arquitectónico es muy vistoso en el exterior y esconde en su interior un alarde de ingeniería sin precedentes
CaixaForum Madrid, el nuevo centro social y cultural de La Caixa, es un edificio que, literalmente, parece flotar en el aire. Ocupa el mismo caserón de ladrillo que se construyó a finales del siglo XIX como sede de la antigua central eléctrica de Mediodía, que abasteció de energía durante décadas a la zona sur de Madrid. Pero, tras ser desprovisto de su zócalo, coronado con un casco de acero corten (que duplica su altura) y totalmente reformado, el viejo edificio da la sensación de estar suspendido, levitando.

La magia de esta transformación, presupuestada en 60 millones de euros, se debe a los arquitectos suizos Jacques Herzog & Pierre de Meuron, cuya experiencia previa en la Tate Modern de Londres –otra vieja factoría eléctrica reconvertida en centro artístico– les granjeó el encargo madrileño. Su estrategia fue sencilla: liberar el edificio de ladrillo –que, al estar catalogado, no podía ser demolido y sustituido por otro– de la estrecha trama urbana en la que estaba aprisionado, sustituir una gasolinera que lo separaba del paseo del Prado por una plaza pública y prolongar ese espacio comunitario bajo el edificio, abierto a cuatro vientos.
Los arquitectos de CaixaForum han establecido un diálogo con el Jardín Botánico, situado enfrente, mediante un vistoso jardín vertical que ha servido para ocultar una pared medianera contigua que quedaba a la vista. Se trata, además, del primer jardín de estas características plantado en España, integrado por 25.000 plantas de 125 especies distintas que crecen merced a un riego de agua en el que se suspenden los elementos nutrientes.
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Tags: Caixa Forum, Herzog & De Meuron
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Caixa Forum Madrid: Un edificio imán

Herzog & de Meuron plantean metafóricamente el edificio de CaixaFórum en Madrid como un imán. Como hicieran con la central eléctrica de Southbank en Londres, su tarea ha consistido en diseñar el proceso de metamorfosis de un edificio industrial en un centro público no sólo para que se constituya como un enclave crucial dentro de la dinámica cultural de la ciudad, sino para que actúe como catalizador de una reforma urbanística para la zona. El edificio de la Central Eléctrica del Mediodía, una estructura cuya construcción finalizó en 1901, sobrevivía en el casco urbano de la capital en estado de ruina. «Un edificio prominente que se deterioraba a causa de hallarse localizado en un enclave equivocado», observaron los arquitectos, cuya intervención ha consistido en generar un ejercicio que desvela la estructura de la antigua usina e inserta fluidamente CaixaFórum dentro del eje de museos Prado-Recoletos.
La rehabilitación de estructuras industriales constituye una estrategia crucial de la Fundación «la Caixa»: la sede de CaixaFórum en Barcelona se encuentra también en una rehabilitada estructura industrial de gran valor arquitectónico original, obra del modernista Josep Puig i Cadafalch. Resultaba en cierto modo inevitable y predecible que Herzog de Meuron fueran considerados los arquitectos idóneos para hacerse cargo de la transformación en Madrid del edificio diseñado en 1899 por el arquitecto Jesús Carrasco-Muñoz Encina y el ingeniero José María Hernández.
Comparaciones inevitables. Es obviamente inevitable comparar este proyecto con el de la transformación de la espectacular estructura industrial de Gilbert Scott -construida en 1960- en la sede de la Tate Modern que Herzog de Meuron desarrollaron a finales de los noventa y que supuso la creación de un concepto de arquitectura icónica innovador y elogiable al tratarse de una obra basada en el análisis y no una creación ex nihilo con marca de autor, que lograba no sólo adecuar eficientemente la estructura para cumplir su nueva función, sino que potenciaba al máximo las cualidades que hacían de ésta una excepcional obra arquitectónica. Entre las resoluciones de ambos proyectos surgen las analogías, pero también las diferencias fundamentales.
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Tags: CaixaFórum, Herzog & de Meuron, Madrid
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Ciudad Universitaria de Doha, Qatar. Arata Isozaki
Con la creación en 1995 de la Qatar Foundation se buscaba impulsar el desarrollo científico y la educación en el Oriente Medio. El arquitecto seleccionado para el diseño de este enorme campus de investigación de más de 14.000 hectáreas en las afueras de Doha, ha sido Arata Isozaki. Aquí se alojarán sucursales de prestigiosas universidades de alrededor del mundo, que recibirán financiación del emirato de Qatar para la investigación. El deseo de internacionalizar el potencial investigador y científico de Qatar se ha visto reflejado en la arquitectura, pues a parte del plan director a manos de Isozaki; se están construyendo edificios de otros prestigiosos arquitectos como: La Escuela de Negocios y la Escuela de Ingeniería, ambas de Legorreta; el Instituto Rand de Ciencia Política, la Sede de Qatar Foundation y la Biblioteca Central, obras de Rem Koolhaas y OMA; la Escuela de Artes Liberales, de Isozaki y Kojima; el Centro de Convenciones, de Arata Isozaki; y el Centro de Investigaciones Médicas, obra de Pelli y Ellerbe Becket.

Plan Director para la Ciudad Universitaria de Doha, Arata Isozaki

Centro de Convenciones, Arata Isozaki y Kojima
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Tags: Arata Isozaki, Ciudad Universitaria Doha, Education City, Ellerbe Becket, Kojima, Legorreta, OMA, Pelli, Qatar, Rem Koolhaas
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Una lágrima de plata para Pekín
El nuevo Centro Nacional de Artes Escénicas cambia el rostro de la capital de China.

Unos lo ven como una gota de mercurio caída del cielo, otros como una lágrima de plata. Pero, para la mayoría, es simplemente el huevo. Parezca lo que parezca, a nadie que pasa por la avenida Chang’an en Pekín, junto a la plaza de Tiananmen, se le escapa el nuevo Centro Nacional de Artes Escénicas, una gigantesca estructura de titanio y cristal proyectada por Paul Andreu, que alberga en su interior tres auditorios con una capacidad conjunta de casi 5.500 butacas, y que será inaugurado el próximo día 22, tras 10 años de polémicas, retrasos y recortes presupuestarios.
El complejo cultural forma parte del plan de las autoridades chinas de dotar a Pekín de las infraestructuras y de los proyectos emblemáticos que considera que debe tener la capital de una de las principales potencias económicas y políticas del mundo, y viene a paliar la penuria de salas de conciertos y teatros modernos de la ciudad. Sidney tiene su famosa ópera, París posee las de Garnier y Bastille, y Pekín quería la suya. “Se trata de un edificio simbólico, del siglo XXI, para mostrar que China se desarrolla y puede satisfacer las necesidades de cultura de la población”, afirma Zhu Jing, portavoz del organismo gestor.
El centro, de forma elipsoidal, 212 metros de largo, 46 de alto y 32 bajo el nivel del suelo, está situado junto a tres de los lugares sagrados de la capital -el Gran Palacio del Pueblo (sede de la Asamblea Popular Nacional), la Ciudad Prohibida y la plaza de Tiananmen-, y se eleva con mesura -las autoridades exigieron que no sobrepasara la altura del paralelepípedo de estilo soviético de la Asamblea Nacional- en una zona en la que sobreviven excelentes muestras de la arquitectura tradicional pequinesa.
Pocos parecen dudar de que Pekín necesitaba una ópera moderna. El progreso económico que ha experimentado en las dos últimas décadas no ha venido acompañado de un desarrollo de infraestructuras culturales, y la capital se había quedado muy por detrás incluso de Shanghai. Pero su diseño, la designación de un arquitecto extranjero y el alto coste han sido fuente de rechazo entre los expertos locales. Los críticos aseguran también que es más un monumento de prestigio del Gobierno que una construcción al servicio del pueblo.
“Visto desde la avenida Chang’an, está bien. Su forma redondeada parece muy moderna, puede acoger muchas instalaciones y encaja con el entorno. Pero, contemplado desde las colinas, choca con los edificios antiguos. El diseñador no ha tenido en cuenta la vista desde el Palacio Imperial. Es demasiado grande. Además, creará serios problemas de tráfico”, dice Lin Chuan, profesora en la Universidad de Ingeniería Civil y Arquitectura de Pekín.
El Gobierno aprobó la inversión en octubre de 1997, el concurso fue ganado por Paul Andreu en 1999, y las obras comenzaron en abril de 2000. Apenas habían pasado tres meses, cuando fueron paralizadas, debido a las protestas de muchos arquitectos. Las autoridades ordenaron reducir el presupuesto y el diseño fue revisado. Según el arquitecto francés, el coste final ha sido de unos 350 millones de euros. Fue sacrificada la sala de teatro experimental prevista, aunque se mantuvieron sin variaciones las otras tres.
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Tags: arquitectura, Centro Nacional de Artes Escénicas, China, Pekín
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La masa de las nubes
En el fundamento de Coop Him-melb(l)au ha latido vehementemente la inspiración de las fuerzas dinámicas de la Naturaleza como referente para la creación de formas arquitectónicas. Pensar en la forma que tendría el viento si tuviese un cuerpo: esa idea de Melville en Moby Dick es una imagen de su deseo de producir espacios a través de la tensión dinámica. El intento de buscar una materialización posible para el cuerpo del viento, o la imagen de la estructura mutante de las nubes -constante que inspira el pensamiento de estos arquitectos austriacos- son planteamientos a través de los que Wolf Prix, fundador de este equipo, concibe el edificio BMW Welt, inaugurado en Múnich a finales del pasado año.
Desde la radicalidad. Moldeado por aquellos principios de la Revolución del 68, y aún poseedor de una fuerte inclinación hacia las actitudes de libertad e imaginación idealista, Prix lleva décadas sosteniendo la necesidad de construir desde la radicalidad. «La construcción visionaria es el próximo paso hacia el futuro», sostiene, rechazando creer que la arquitectura pueda experimentar una transformación evolutiva consistente únicamente en la formulación de pensamientos visionarios que no alcancen una materialización. Inteligentemente, Prix no deja la radicalidad, sino que la usa en su beneficio: cree en su obra y no necesita pasar de bando, ni utilizar el cinismo como justificación al trabajar para una multinacional. En este caso, el valor de la arquitectura construida está por encima de otras cuestiones.
BMW es la marca responsable de haber levantado edificaciones que distinguen el skyline de Mú-nich desde hace más de treinta años. La empresa estableció en la ciudad una planta de producción en 1922 de motores y motocicletas, iniciando en 1951 la producción de automóviles. La «Torre de los Cuatro Cilindros» -como se conoce a la sede corporativa- del diseñador Karl Schwanzer, responsable también del edificio del museo de la firma, es, junto a las vecinas instalaciones del Estadio Olímpico de Frei Otto, uno de los edificios emblemáticos de la ciudad. Trascendiendo así la mera actitud autista de un edificio objeto, como pieza-rótula entre esas antiguas instalaciones de la empresa y el Olympiapark, se inserta ahora el BMW Welt de Coop Himmelb(l)au.
Todo en uno. El BMW Welt se concibe como un híbrido en el que confluyen las funciones de museo y escaparate comercial, centro de venta y lugar de eventos culturales y de ocio, en un pasaje organizado bajo una única cubierta que trata de abrir un espacio, estratificado horizontal y verticalmente, antes que cerrarlo. El entramado circulatorio interior va guiando hacia las diferentes experiencias, con la cubierta del edificio como el elemento que establece el espacio interno: «El edificio de BMW ilustra nuestro deseo de construir nubes. Su cubierta es una gran nube, una estructura espacialmente diferenciada que cubre un espacio sin apoyos, que no es una caja, ni un espacio expositivo convencional, sino que es un vestíbulo que, a través de la distorsión de la cubierta, genera varios focos principales en la percepción del espacio. Ella determina el espacio, lo diferencia, y bajo la misma instalamos mentalmente el escenario que nos permitirá después colocar sobre él las funciones. El cuerpo se remata en un doble cono unido al edificio por esta cubierta».
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Tags: arquitectura, BMW Welt, Edificios nuevos, Múnich, Wolf Prix
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Estreno con Arte en Nueva York

Este pasado 1 de Diciembre ha abierto sus puertas al público la nueva sede del Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York, interesante proyecto de la arquitecta japonesa Kazuyo Sejima, junto con Ryue Nishizawa, en la recuperada zona del Bowery, al sur de Manhattan. Para la inauguración se ha programado la exposición de esculturas Unmonumentoal : The Object en the 21st Century –El objeto del siglo XXI-.
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Tags: Kazuyo Sejima, Nuevo Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York, Ryue Nishizawa, SANAA
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En las alturas de Madrid
Algo se cuece en lo algo de las cuatro torres. A 250 metros de altura, los rascacielos esconden su particular tesoro. Es la ventaja de vivir en la cumbre: puedes vigilar a todos, pero nadie te puede ver.
Hace algo más de un año un alto empleado de Inmobiliaria Espacio solicitó una reunión con Juan Miguel Villar Mir: “Presidente –le preguntó- ¿hacia donde quiere que mire su despacho, a la Castellana o a la sierra?”. El empresario no lo dudó “quiero ver las montañas”. Acto seguido, el empleado volvió a preguntarle, “Nos han dicho que tenemos la posibilidad de construir algo singular en lo alto del rascacielos, “¿quiere algo en particular?”. Después de varios días de meditarlo, Villar Mir llegó con la solución: una pista de padel y una piscina climatizada.
Los que las han visto dicen que serán la envidia de los grandes “tiburones” de la capital. Una obra de ingeniería que no se verá afectada por las enormes corrientes de aire que surcan la azotea. La piscina será cubierta y la pista de pádel también estará parcialmente resguardada. Otras informaciones aseguran que el presidente del grupo constructor se ha construido un auténtico apartamento de lujo en la última planta del rascacielos, que tiene previsto abrir sus puertas.
La torre de la Mutua Madrileña (abrirá a mediados de 2008) también ha apostado por la singularidad. El proyecto original de la compañía de Ramirez Pomatta recogía la construcción de un invernadero y un faro en lo algo del edificio. El bosque, inspirado en el jardín tropical de la Estación de Atocha, está concebido como zona de esparcimiento para los empleados que van a trabajar en el edificio. El faro, por su parte, pretendía buscar “efecto visual” y que la torre pudiera ser divisada y localizada desde cualquier parte de la Comunidad de Madrid.
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Tags: arquitectura, Madrid, Norman Foster, Torre Espacio, Torre Mutua, torre Repsol, Torre Sacyr
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La arquitectura tiene nuevo empleo
Proyectos a la última. Un hotel diseñado por Lacroix, una tienda cuya fachada es tan ‘chic’ como la moda que muestra o un restaurante en blanco.
El nuevo diseño para peatones se encuentra en paradas de tranvía, escaparates o puestos de mercado. Así, en algunas paradas de autobús merece la pena esperar. En Darmstadt, el equipo de Netzwerk-Architekten (www.netzwerk-architekten.de) ha ideado esculturas geométricas de cristal retroiluminadas con tubos de neón que, como es de esperar, cambian dramáticamente la faz y el color de la ciudad cuando llega la noche y se iluminan. También jugando con la luz, un inglés muy discreto, el diseñador Jasper Morrison, firmó en Weil am Rheim (Alemania) una de las paradas de autobús más bonitas de la historia del transporte. Tenía truco: los asientos -que él conseguía hacer desaparecer- son dos de las famosas sillas metálicas del matrimonio Eames, producidas por la empresa Vitra (www.vitra.com), que tiene su fábrica junto a la parada. Pero no hace falta ir tan lejos. También en España hay diseño que va en autobús. En Alicante, tres jóvenes han celebrado el paso del nuevo tranvía.
Espacios públicos.
Une el centro del ensanche de Alicante con las playas de San Juan. La parada principal, en la plaza de Sergio Cardell, habla en voz alta al tiempo que parece levitar. Los jóvenes arquitectos de Subarquitectura (Fernando Valderrama, Andrés Silanes y Carlos Bañón; www.subarquitectura.com) tomaron el volumen de un tranvía, agujerearon esos prismas metálicos y los hicieron flotar. Alrededor construyeron una plaza-parque (plaza de Sergio Cardell) que hace olvidar el tráfico de coches que la rodea. De noche, los 800 agujeros de las marquesinas dejan escapar la luz y la parada se convierte en dos lámparas urbanas que recuerdan a un cielo estrellado.
Si no le apetece coger el tranvía, el eyeshoping (comprar con la vista) o ir de escaparates puede convertirse en un paseo glamouroso cuando grandes del diseño han decorado los escaparates. En Milán (Italia), los almacenes La Rinascente (Piazza Duomo; www.cibicpartners.com) han tenido un decorador de excepción que, jugando con leds, ha remodelado sus fachadas con gran espectáculo. ¿Puede haber algo más cambiante que la moda que muestra un escaparate? Parece que las luces ideadas por Aldo Cibic cambian con mucha más frecuencia.
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Tags: arquitectura, La Rinascente, Lacroix, Netzwerk-Architekten, nuevos proyectos, Subarquitectura
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Pabellón Puente. Zaha Hadid.
Las Obras de la Expo Zaragoza 2008


Estará sin acabar hasta la víspera por la tarde. Leer el resto de esta página »
Presupuesto: 61 millones de euros, aunque el precio puede dispararse por la necesidad de acabar a tiempo.
Curiosidades: tiene 29.000 piezas triangulares, que componen la fachada de este tubo de 5.200 toneladas de acero estructural.
Tags: Expo Zaragoza 2008, Pabellón Puente, Zaha Hadid
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Papiroflexia en el horizonte de Tokio
El nuevo centro cultural de la capital japonesa se llama Tokyo Midtown. Lo pueblan el 21_21, un taller promovido por el diseñador Issei Miyake; el Midtown Tower, el más alto de la ciudad, y galerías de arte.
Dice un proverbio del filósofo chino Lao Tse que un nudo bien hecho no necesita cuerda. En el Japón nuevo -y en el viejo-, los edificios más incorpóreos, los que tienen un efecto más de superficie, son los que mejor distinguen su arquitectura, imposibles de confundir entre la amalgama heterogénea de construcciones con estilos, dimensiones y funciones de lo más dispar. Las construcciones niponas más modernas, las líneas más ágiles y envidriadas de la arquitectura futurista, se alzan al lado de monótonos bloques de apartamentos y de destartaladas casas de madera que parecen mantenerse en pie gracias a una tupida red de cables eléctricos. En pocos países encontramos edificios tan fragmentados y superpuestos. Japón es una estructura flexible donde el software -el tráfico y las muchedumbres, los canales de información y el sistema de señales- se impone sobre el hardware del diseño. Un paisaje que el arquitecto japonés Kazuo Shinohara describió como una “belleza basada en una anarquía progresista”.
En el mecanismo delicado de la ciudad de las ciudades, el viajero encuentra caminos excéntricos, callejuelas filamentosas o arterias que se encajan como pueden en la compacta musculatura de un cuerpo urbano que funciona con la fría precisión de un ordenador. Pero Tokio no es sólo una ciudad inmensa y frenética, también es una ciudad eficiente y colorista, donde apenas se oye el sonido de un claxon. Lo contrario de la Ciudad Eterna, siempre rota por el sonido del tráfico.
Muchos topónimos japoneses conservan el regusto del antiguo Japón rural. Las estaciones de metro Morishita, Mita y Takebashi significan, respectivamente, bajo el bosque, tres campos de arroz y puente de bambú; el tranquilo barrio de Uguisudani, el valle de los ruiseñores, y el tecnológico barrio de Akihabara, llanura de las hojas del otoño. El vecindario de Roppongi lleva el nombre de seis árboles; aunque parece extraño, esta megalópolis -que ha sufrido terremotos, incendios y bombas- está plagada de arboledas. La vieja Edo renace y se fortalece después de cada incendio. Los 35 millones de tokiotas, de hecho, son conocidos por conservar la calma en estado de alerta.
Por el distrito de Roppongi, meca de los clubes más famosos de Oriente y santuario del hedonismo japonés, transitan a diario con sus maletines cientos de gaijin (empleados de la banca, de multinacionales y de embajadas), entre modernos edificios y silenciosos templos budistas. De la frondosidad del hormigón y del cristal que domina el barrio surge un edificio con forma de pliegue. Se trata del 21_21 Design Sight, promovido por la fundación del diseñador de moda Issei Miyake y diseñado por el arquitecto nacido en Osaka Tadao Ando. No es ni un museo ni una galería. Es una especie de taller o de centro de investigación donde arquitectos, diseñadores, ingenieros, artistas y estudiantes gozan de la libertad suficiente para emprender su propia revolución estética; algo inusual en un país que corre el riesgo de ser engullido por el diseño global. Japón quiere desmarcarse del estereotipo de “perfecto imitador de la cultura y el diseño occidental”. Interioristas como Shigeru Uchida, firmas de moda como Comme des Garçons, de coches como Naoki Sakai o el arquitecto y diseñador industrial Masanori Uneda (conocido por sus muebles en forma de flor) son nombres japoneses que han influido en artistas occidentales.
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Tags: 21-21 Design Sight, Issei Miyake, Japón, Midtown Tower, Shigeru Uchida, Tadao Ando
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