Academia de Arte de Berlín, Pariser Platz
Por fin la Akademie der Künste, vuelve a su lugar histórico en la conocida Pariser Platz de Berlín. Tras un largo proceso constructivo –de 11 años- y varios retrasos por temas burocráticos, esta institución centenaria vuelve a el solar donde originalmente fue fundada; y además vuelve con mucho carácter.
Pariser Platz
Por muchos conocido el edifico vecino, el Banco DZ de Frank O. Gehry, tuvo que cumplir con una estricta legislación urbana; razón por la que la conocida obra plástica de este arquitecto solo se puede ver en el interior del edificio. Pero la Academia de Arte de Berlín, gracias a un tema burocrático de fechas y aplicación de la legislación; logró eludir tan formales normas y a ello debemos esta curiosa composición plástica que destaca sobre sus vecinos.
Izq. Academia de Arte. Dch. DZ Bank.
Este edificio transparente, construido en vidrio y acero, es obra de Behnisch & Partner y Werner Durth. El concepto de transparencia, surge de la idea de como debe ser afrontado el arte, con transparencia y sin prejuicios; una actitud algo reivindicativa tras los años de censura sufridos en el régimen nazi y posteriormente el comunismo. Dicho por el arquitecto: este edificio quiere demostrar la libertad del arte, no sujeta a regulaciones políticas o urbanas. A diferencia de sus vecinos en la Pariser Platz, todos de carácter privado y a los que solo se puede tener acceso consentido, la Academia del Arte quiso establecerse en un edificio abierto al público, llamativo y transparente para que todos los amantes del arte quieran y puedan pasar.
La Academia de Arte, está organizada en dos conceptos, el primero de carácter transparente con una tienda, un café y una área expositiva abierta al público y el segundo de carácter histórico donde las zonas del antiguo palacio han sido preservadas dentro de la estructura acristalada.

En sentido descendente: Sección, Plata nivel 4, Planta nivel 1, Planta Calle.
Al entrar al edificio, asombra el espacio vacío del “foyer”, creado deliberadamente por los arquitectos para facilitar el acceso al edificio. Lo primero que cautiva la atención es la “torre de las musas” como se conoce al conjunto de escaleras que da acceso a los pisos superiores. Las escaleras colocadas en una esquina del “foyer”, dan una apariencia de vértigo, por lo inclinadas que se encuentran pero a la vez de ligereza porque están colocadas para simular que flotan en el aire.
Foyer y Tienda
Torre de las Musas
Al pasar por debajo de las escaleras, se accede al patio cubierto por una estructura de cristal, un espacio con una luz increíble utilizado a menudo como sala de exposiciones. De vuelta en el “foyer” a mano izquierda el visitante encuentra un pequeño puente de cristal que le invita a conocer el precioso Jardín de Invierno, una zona de descanso acondicionada y ajardinada.
Patio Cubierto
A lo largo de toda la academia, el visitante podrá admirar diversas obras de arte de gran importancia. En cuanto al equipamiento, hay que agregar que se construyeron 4 sótanos para albergar el archivo de la biblioteca, abierto al público para consultas. Varios de los antiguos salones del palacio original, han sido preservados como es el caso del Salón del Trono, 1906.

Una caminería cubierta de 100 metros de largo, que recorre el edificio de punta a punta, deposita al visitante en el Monumento en Memorial de las Victimas del Holocausto de Peter Eisenman. Al final de la camineria se ha instalado la escultura titulada Prometeo, de Reinhold Begas. El edifico decidió abrir sus dos fachadas, tanto la de Pariser Platz como la de Behrenstrasse, para contrastar aun más con sus vecinos y también aumentar su concepto de apertura.
Me gustaría añadir que es imposible para mí describir en palabras la luz y los espacios inmateriales de este edificio, espero que las imágenes ayuden a completar lo que no he podido decir. Además, les recomiendo que después de una largo paseo investigativo, tomen un café en la terraza sobre el patio, un curioso lugar además de encantador.
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